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greenin, sustainability, ecology

Somos, por defecto, una sociedad de consumo acostumbrada a disponer de una gran variedad de productos que satisfacen las necesidades individuales. La compra de alimentos o ropa, por ejemplo, ya no depende únicamente de la supervivencia. La elección y la preferencia juegan su papel y, en un intento de mantener sus productos lo más atractivos posible, las empresas se esfuerzan por mejorar continuamente. A medida que han ido surgiendo nuevas necesidades, se han creado nuevos mercados que han dado lugar a un mayor consumo de productos. Pero existe la otra cara de la moneda.

Shopping cart and laptop on table

La industria alimentaria ha tardado en expandirse hacia el comercio electrónico, debido a problemas como la frescura, el deterioro del producto, los bajos márgenes en comparación con otros productos de consumo y cuestiones logísticas. El reto actual no está sólo en reducir los costes de entrega, sino también en diferenciarse en base a la calidad y la fiabilidad del servicio ofrecido.

Fresh Home Delivery Challenge

El comercio electrónico está impulsando la logística de entrega de productos frescos a domicilio en nuevas direcciones. Para aumentar el valor de los servicios logísticos hay que fomentar la rapidez del mercado (ahora se exigen entregas en dos horas, fuera del horario laboral y los domingos), una mayor previsibilidad y un enfoque en la última milla. La innovación debe ser el centro de atención.