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La llamada última milla plantea grandes desafíos logísticos, en especial cuando la cadena de frío es crucial en la distribución.

La última milla, la hora de la verdad en la cadena de frío

ColdChain cadena de envio frio

Qué es la última milla. Por qué marca la diferrencia en la cadena de frío.

Los ingleses tienen un término que viene pintiparado para la idea de hacer un último esfuerzo supremo: go de extra mile. El concepto de última milla es fundamental en la logística actual, y supone un esfuerzo para los distribuidores que puede suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso para cientos de miles de negocios y comercios.

Esto es especialmente cierto cuando hablamos de reparto de productos a temperatura controlada, es decir, cuando mantener la cadena de frío hasta llegar al cliente final no es una opción sino una necesidad. En este post te explicamos las nociones generales y el papel decisivo que juegan los embalajes isotérmicos.

El presente y el futuro de la última milla

Muchos señalan la distribución capilar (un término muy ilustrativo) como la fase crítica de la logística en los tiempos actuales. La distribución al cliente final siempre ha estado ahí, con una buena serie de complicaciones: muchos envíos distintos a una infinidad de ubicaciones, y con frecuencia productos con requerimientos particulares.

Siempre se ha dicho que esta última fase de la distribución acarrea aproximadamente la mitad de los gastos logísticos para una empresa. Pero hoy es todavía más complicado por el tremendo aumento del comercio online al que estamos asistiendo: solamente en el último año, en España, ha aumentado en un 24 %.

Las condiciones tanto internas como externas vienen a complicar todavía más el panorama. Hablamos, por una parte, de los compromisos de los gigantes del e-commerce, que ofrecen al cliente final inmediatez y gastos suplementarios mínimos. Y por otra parte están los precios de los carburantes, las exigencias de sostenibilidad, la complejidad de las grandes ciudades…

Entra en juego la cadena de frío

La logística de proximidad es todavía más compleja cuando entra en juego la cadena de frío, es decir, cuando hablamos de productos perecederos o termolábiles. Pensamos en primer lugar en la distribución de alimentos con cadena de frío, [tanto refrigerados como frescos o calientes], pero también en muchos otros productos al margen de la alimentación, como los medicamentos o las flores.

En efecto, la fórmula se complica, y mucho, cuando a las variables habituales tenemos que añadir el factor de la temperatura controlada. Estamos hablando de deficiencias que generan productos inservibles, que acarrean enormes pérdidas e impactos negativos en la reputación del vendedor y su cartera de clientes. Algo que muchas empresas del sector de la alimentación y otros, sencillamente, no pueden permitirse.

Posibles alternativas y soluciones

Por supuesto, existen formas de reaccionar ante el problema y optimizar nuestros servicios tanto B2B como hacia el cliente final. Uno de ellos pasa por las nuevas modalidades de entrega: aparte del domicilio tenemos las consignas (lockers), el cash and carry y los puntos de recogida (pick up points), con frecuencia en comercios asociados, que redundan en la mayor comodidad o conveniencia del cliente.

No obstante, como venimos diciendo, la última milla se complica con el frío. En esos casos debemos optar por soluciones centradas en contenedores especialmente diseñados. El caso de éxito de estas consignas a temperatura controlada para tiendas de alimentación ubicadas en lugares estratégicos es ejemplar.

Pero el transporte es el talón de Aquiles de la distribución capilar con frío controlado. Del novedoso tuk-tuk a la clásica furgoneta de reparto, el frío pasivo nos da la flexibilidad, la fiabilidad y la eficiencia que puede resolver el dilema logístico que plantean las complejas rutas de reparto actuales.

 

La innovación, la clave del éxito

Cada modelo de negocio tiene su propia solución partiendo de una misma idea: una amplia gama de embalajes isotérmicos adaptables a cualquier circunstancia. Como la nuestra.